Acuerdo Desparejo: Google – ANEP

El posible acuerdo entre Google y nuestro ente de la enseñanza ANEP es algo muy delicado. Coincidimos con algunos puntos de vista que expresaron preocupación sobre el verdadero alcance de ese acuerdo de colaboración o de trabajo. Lo que es distinto a rechazarlo por el solo hecho de tener delante una multinacional poderosa que gestiona el contenido de información más grande del mundo.

Según se ha informado por declaraciones de prensa, Google suministraría a la ANEP el acceso a sus distintos contenidos y servicios “en la nube”, como investigación, bibliotecas, almacenamiento y mensajería, entre otros, destinado a la comunidad educativa uruguaya.

Esta situación nos obliga a mirar en perspectiva no sólo las potencialidades y facilidades que son propias de disponer de herramientas potentes y modernas de gestión del conocimiento. También tenemos que saber con la mejor precisión posible todas las cuestiones que se vinculan con un acuerdo de este tipo respecto de la propiedad intelectual, la privacidad y la confidencialidad de un conjunto de datos, comunicaciones, contenidos, etc. que serán creados, almacenados y accesados en los servicios de Google. Hay informaciones sensibles o reservadas, cuestiones personales, contenido de las investigaciones técnicas, procesos, etc. que podrían quedar fuera del alcance exclusivo de la ANEP.

Políticas de privacidad de Google

Por eso, lo primero que tenemos que conocer son las llamadas “políticas de privacidad” que aplica Google en todos sus servicios y contenidos. O sea, los términos y condiciones que asume Google como su compromiso frente a los usuarios que le confían datos y operan a través de sus plataformas (buscadores de distintos tipos, almacenaje, mensajería, mapas, etc).

Dicen esas políticas de privacidad que Google “recopila información para brindar mejores servicios a todos nuestros usuarios: desde entender cosas básicas como el idioma que usted habla, hasta cosas más complejas como los anuncios que a usted le parecen más útiles, la gente que más le importa en línea o los videos de YouTube que le pueden gustar”.

¿Qué es lo que recopila libremente, almacena y usa en su beneficio?. Esa recopilación, según Google, permite acceder a lo siguiente:

–       Información que proporciona el usuario (información personal, como su nombre, dirección de correo electrónico, número de teléfono o de tarjeta de crédito para almacenarla junto con su cuenta, Perfil de Google visible en forma pública, que puede incluir su nombre y fotografía)

–       Información que se obtiene del uso de los servicios de Google(información sobre los servicios que usted utiliza y el modo en que los utiliza, como por ejemplo, cuando mira un video en YouTube, visita un sitio web que utiliza publicidad o ve e interacciona con nuestros anuncios y contenido). Esta información incluye:

o    Información del dispositivo (como el modelo de hardware, versión del sistema operativo, identificadores únicos de dispositivo e información de la red móvil, incluido número de teléfono). Google puede asociar sus identificadores de dispositivo o su número de teléfono con su cuenta de Google.

o    Información de registro (cuando usamos los servicios o el contenido proporcionado por Google, automáticamente se recopilan y almacenan datos como: detalles sobre el modo en que utilizó nuestro servicio, como sus consultas de búsqueda, información de registro de telefonía, como su número de teléfono, número del emisor, números de desvío de llamadas, fecha y hora de las llamadas, duración de las llamadas, información de enrutamiento de SMS y tipos de llamadas. Dirección de protocolo de Internet. información de evento del dispositivo, como fallas, actividad del sistema, configuración del hardware, tipo de navegador, idioma del navegador, fecha y hora de su solicitud y URL de referencia. cookies que pueden identificar de manera única a su navegador o a su cuenta de Google).

o    Información de la ubicación. Si utiliza los servicios de Google, se recopilan y procesa información sobre su ubicación real (diversas tecnologías para determinar la ubicación, incluso la dirección IP, el sistema GPS y otros sensores que pueden, por ejemplo, proporcionarle a Google información sobre dispositivos, puntos de acceso Wi­Fi y torres de telefonía cercanos. Números de aplicación únicos Ciertos servicios incluyen un número de aplicación único. Puede que este número y la información acerca de la instalación (por ejemplo, el tipo de sistema operativo y el número de versión de la aplicación) se envíen a Google cuando instale o desinstale el servicio, o cuando este establezca conexión con nuestros servidores para, por ejemplo, obtener actualizaciones automáticas).

o    Almacenamiento local. Se puede recopilar y almacenar información (incluida la información personal) en forma local en su dispositivo con mecanismos tales como el almacenamiento web del navegador (incluido HTML 5) y memorias caché de datos de la aplicación.

o    Cookies y tecnologías similares. Dice “Nosotros y nuestros socios utilizamos diversas tecnologías para recopilar y almacenar información cuando visita un servicio de Google, y esto puede incluir el uso de cookies o tecnologías similares para identificar su navegador o dispositivo. También utilizamos estas tecnologías para recopilar y almacenar información cuando interacciona con servicios que ofrecemos a nuestros socios, como servicios de publicidad o funciones de Google que puedan aparecer en otros sitios. Nuestro producto Google Analytics ayuda a empresas y propietarios de sitios a analizar el tráfico a sus sitios web y aplicaciones. Cuando se combina con nuestros servicios de publicidad, como los que usan la cookie de DoubleClick, el cliente de Google Analytics o Google vinculan la información de Google Analytics, mediante la tecnología de Google, con información sobre las visitas a varios sitios”.

Google se reserva el derecho de usar toda esta información recopilada “de todos nuestros servicios para proveerlos, mantenerlos, protegerlos y mejorarlos, para desarrollar otros servicios nuevos y para proteger a Google y a nuestros usuarios, así como también para ofrecerle contenido personalizado (por ejemplo, para proporcionarle resultados de la búsqueda y anuncios más relevantes)”.

Todo lo que hemos indicado se hace en cada instante, incluso en el preciso momento que se está leyendo esta nota. Hay un consentimiento expreso o implícito cada vez que utilizamos los servicios o accedemos a los contenidos de Google.

Cómo operan las autoridades frente a Google

La pregunta es si hay margen para que la ANEP entre en un acuerdo que implique, para Google, aceptar una limitación, modificación o replanteo de ese cúmulo de políticas o directivas que hemos mencionado, aceptando una mejor protección de los derechos de propiedad del contenido que crean nuestros estudiantes, docentes o académicos, o de las informaciones generadas, o de los datos personales, tendencias de uso, etc. Por no decir otra información más sensible (presupuestos, planes, auditorías, etc). Hacia ahí va la segunda gran cuestión que tenemos que despejar: qué ha pasado hasta ahora en el mundo cuando se plantean estos temas con Google.

La experiencia más cercana es la de la Unión Europea. Desde hace años viene intentando imponer a Google mejoras de diversas clases a su prácticas de uso y cuidado de datos personales. Cuestiona la gestión y almacenamiento de esos datos, la destrucción de los mismos luego de cierto plazo, mayor transparencia sobre el alcance de los datos que recoge, el uso público o privado de esa información recolectada, etc. Aún no se ha llegado a ningún acuerdo o decisión definitiva, y como hemos podido comentar, su política de privacidad se mantiene vigente.

Tampoco está clara la participación de Google y otros proveedores en los escándalos de espionaje relacionados con la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (NSA), que ponen en duda que incluso la política de privacidad sea cumplida adecuadamente. Aunque Google lo ha negado, se informó que la NSA pudo haber espiado o hackeado contenidos de los usuarios de Google (con su programa a PRISM) o quizás hasta forzó la colaboración de Google a esos fines.

No podemos decir que un acuerdo de ANEP con Google esté exento de riesgos, en una zona que no es fácil moverse para los reguladores más potentes del mundo y menos para entidades que disponen de mínimo poder de negociación como ANEP. Consideremos que, para el caso de Google, toda su estructura y valor está justamente en disponer de todos los elementos que recopila y almacena de cada persona y cada entidad en el mundo. Su éxito es mantener esas políticas de privacidad.

Pero conociendo todas estas limitaciones y riesgos, puede ser conveniente cerrar un acuerdo igual –con la mejor negociación y claridad posibles- porque represente un avance muy significativo para nuestra comunidad educativa frente a cualquier otra vía o inversión alternativa.