El sector forestal en Uruguay: regulación y tributos

Haremos algunos comentarios sobre la forestación como factor de desarrollo del país en las últimas décadas. Para comenzar es necesario contextualizar el mismo y brindar una definición o delimitación de lo que se define por “forestación”. En este sentido, la forestación puede entenderse como el cambio del uso del suelo que se ocupa de establecer el crecimiento de un bosque en áreas que habían sostenido un bosque o no, mediante plantaciones o regeneración natural.

Comentarios iniciales

            En materia legislativa se carece de un marco regulatorio completo que contemple la mayoría de las cuestiones vinculadas a este recurso natural, pero igualmente se cuenta con normas que fueron necesarias para su desarrollo. Las primeras normas en la materia datan del año 1968, más precisamente la Ley 13.723 del 20 de diciembre de 1968, norma que se encargó de contemplar los elementos fundamentales y su enfoque más desde el mercado interno del país. Luego, ya casi 20 años después se incorpora al marco normativo la Ley Forestal 15.939 de fecha 28 de diciembre de 1987 en conjunto con sus decretos reglamentarios que se encargó de incorporar más aspectos vinculados a su impulso en lo que es el comercio exterior y la visión del recurso como un potencial objeto de inversión.

Si bien no es una norma estrictamente legal, existe en el sector el “Código Nacional de Buenas Prácticas Forestales” promovido por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, como también certificaciones internacionales que permiten determinar los lineamientos básicos con los que se debe operar en el mismo, siempre en concordancia con la legislación vigente.  El Código Nacional de Buenas Prácticas Forestales tal como lo establece en sus consideraciones generales es un instrumento que reúne un conjunto de prescripciones, procedimientos, conceptos, estilos y guías de trabajo estandarizados aplicable al recurso forestal y sus variables asociadas procurando siempre la base de la sustentabilidad. El presente Código resulta aplicable a todos los actores del sector forestal, entre los que se encuentran empresarios, trabajadores y técnicos.

            La importancia del tema no solo radica en su destace como sector en lo que refiere al mercado exportador del país, también tiene otras implicancias a nivel económico y social, tales como el aumento de puestos laborales y recaudación impositiva.

En el mes de Noviembre del año 2023, el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES) publicó un informe luego de un largo tiempo de estudio, en el cual dejó en claro la perspectiva del mismo en nuestro país y la importancia a futuro que se le debe tener a nivel económico y social, no solo desde lo individual sino también por su repercusión y encadenamiento con el resto de la economía nacional.

En el marco de esta idea de promover el sector forestal es que se encuentra el reciente Decreto N° 405/021 aprobado por parte del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca que contempla un instructivo a los efectos de evaluar aquellos terrenos que tengan aptitud forestal. El presente decreto se resume básicamente en tres grandes bloques: Primeramente define los terrenos forestales con aptitud forestal; luego en segundo lugar el procedimiento para incorporar otros suelos como terrenos forestales; y por último y en tercer lugar la regulación del procedimiento que deberán seguir los nuevos proyectos forestales.

Tratamiento impositivo en el sector forestal.

            En lo que corresponde al tratamiento impositivo actual y el rol del Estado frente al fomento del mismo encontramos algunas particularidades y/o exoneraciones:

Fase primaria

  • Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas (IRAE)

a) A partir del 2003 se encuentran exoneradas de IRAE las actividades de descortezado, trozado y chipeado realizadas sobre bosques propios; el descortezado, trozado y compra y venta realizada sobre madera adquirida a terceros (no así el chipeado) o la prestación de estos servicios, y las ventas de los productos de las podas y los raleos.

b) A partir de la reforma tributaria de 2007, se encuentran exonerados de IRAE los ingresos derivados de la explotación de bosques artificiales declarados protectores, de bosques con finalidad la producción de materias leñosas o aleñosas (plantados en zonas de prioridad forestal desde antes del 1° de julio de 2007) y bosques artificiales de rendimiento cuya plantación es posterior al 1° de julio de 2007 que se encuentren dentro de los “proyectos de madera de calidad” definidos por el MGAP y certificados por la DGF previo a la cosecha.
c) También se encuentran exoneradas las rentas originadas por la venta de inmuebles rurales sobre los que se encuentren bosques que cumplan con las condiciones mencionadas anteriormente.

  • Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA)

No se encuentran gravadas por I.V.A las adquisiciones de inmuebles, insumos y maquinaria agrícola. En tanto, el gravamen a las ventas de productos en su estado natural hasta tanto se transforme o altere su naturaleza se encuentra en suspenso, lo cual habilita a que los productores que tributen por IRAE pueden deducir el IVA compras.

  • Impuesto al Patrimonio (IPAT)

Para la determinación del monto imponible del Impuesto al Patrimonio no se toman en cuenta las áreas comprendidas por los bosques artificiales, los protectores, o los de rendimiento en las zonas de prioridad forestal, ni el valor fiscal de los mismos, así como tampoco los terrenos ocupados o afectados directamente a las áreas mencionadas.

  • Impuesto a la Enajenación de Bienes Agropecuarios (IMEBA)

El IMEBA grava la primera enajenación a cualquier título de parte de productores agropecuarios a sociedades contribuyentes de IRAE y organismos estatales. Los productos forestales contribuyen a la sobretasa del IMEBA destinada a INIA, como el resto de las actividades.

  • Otros impuestos

a) Están exonerados del Impuesto Primaria aquellos titulares que explotan padrones que no excedan las 300 hectáreas con índice Coneat 100 y se aplican tratamientos especiales en las tasas de las alícuotas.

b) Están exentos del tributo de Contribución Inmobiliaria los proyectos de madera de calidad y los bosques naturales y artificiales declarados protectores.

Fase industrial.

Las plantas de celulosa operativas en el país (productoras de pulpa de celulosa, papel y energía) se encuentran en zonas francas (ZZFF), por lo que en virtud de ello cuentan actualmente con exoneraciones a los tributos como lo son I.R.A.E, I.P.A.T, e I.V.A IMESI e ICOSA- en caso de que corresponda. Igualmente deben tributar los aportes patronales correspondientes al personal uruguayo y un costo que surge del contrato celebrado en el cual se fija un canon según el espacio a ocupar y las obras de infraestructura que realizará el usuario.