Regulación de los drones, sensores y otros dispositivos similares en Uruguay

La actividad de los drones y otros dispositivos sensores en Uruguay tiene escasa regulación. No hay una ley que se haya encargado de esta nueva realidad aeronáutica, al punto que en la actualidad nuestro país solo cuenta con una mínima normativa en dos reglamentaciones.

La primera es la Resolución 291/2014 de 29 de agosto de 2014, referido a los drones y elementos similares, dictada por la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (DINACIA). La otra disposición es el Decreto del Poder Ejecutivo No. 260/2018 de 29 de agosto de 2018 en lo que respecta a los llamados “sensores aeroespaciales”.

Vamos a considerar ambas regulaciones por separado. Sin embargo, de modo general podemos afirmar que a pesar que se trata de una creciente utilización de tecnología para diversos usos, la legislación ha avanzado escasamente en regulaciones que son necesarias. No sólo porque se trata de vehículos no tripulados que son controlados remotamente que deben ser supervisados y autorizados en su uso (la regulación los llama “dispositivos aéreos operados a distancia”), sino porque conllevan riesgos para personas y bienes que pueden causar daños, accidentes, interferencias en la navegación, etc.

El aspecto ignorado por la regulación es la zona de confluencia de los vuelos autorizados o permitidos administrativamente con los derechos a la privacidad y a la intimidad de las personas, así como a la no invasión de la propiedad privada.  En estos casos, se encuentran en juego libertades y derechos que la Constitución reconoce, incluso mediante la tutela penal. Pero al no existir ninguna determinación, que solo podría hacerse por una ley, continuarán rigiendo en su totalidad las normas constitucionales que protegen tales derechos y las eventuales infracciones de naturaleza penal y/o administrativas previstas para los casos en que se produzca la vulneración de estos derechos.

Reglamentación de drones y similares en Uruguay

En lo medular, la Resolución 291/2014 segmenta tres categorías o grupo de drones. Dice:

1. Los Dispositivos Aéreos Operados a Distancia, cualquiera sea su denominación comercial o común se clasifican en :

a. Dispositivos Aéreos Operados a Distancia – Menores, de hasta 25 kg de peso de lanzamiento.

b. Dispositivos Aéreos Operados a Distancia – Medianos, de más de 25 kg de peso de lanzamiento y hasta 260 kg de peso vacío inclusive.

c. Dispositivos Aéreos Operados a Distancia – Mayores, o Sistema de Aeronave Pilotada a Distancia (RP AS), de más de 260 kg de peso vacío.

La regulación excluye, salvo autorización expresa de la DINACIA, el uso o vuelo para:

a. el transporte de pasajeros.

b. las operaciones internacionales.

c. el vuelo en áreas prohibidas o restringidas.

d. el vuelo sobre áreas pobladas o concentraciones de personas.

e. el vuelo en zonas de tráfico de aeropuertos y aeródromos.

La regulación establece que en el caso de vuelos deportivos o recreativos de los Dispositivos Menores (hasta 25 kgs), no será necesario tramitar permiso o autorización, vuelo que será libre hasta los 120 mts. de altura y con excepción de la zona de aeródromos. Para los otros dos Dispositivos se requiere cumplir una serie de exigencias, ya sea para los usos recreativos y deportivos de los llamados “Medianos” (registración, acreditación de documentos, etc.) o para los que se practiquen con los Dispositivos “Mayores” (se pide principalmente licencia aeronáutica, prueba, etc).

Cuando los usos de cualquiera de los dispositivos sea de naturaleza comercial, se los asimila a los “trabajos aéreos” (artículo 122 del Código Aeronáutico); es decir, se le exige seguros de responsabilidad civil, obtener permisos específicos y cumplir con la reglamentación de los Decretos 39/97 y 314/94.

Las sanciones que se aplicarían, ante los incumplimientos de la regulación administrativa anterior, son las que se prevén en la reglamentación general aeronáutica, pero no hay una determinación específica para reprimir, impedir el vuelo, incautar o multar a los infractores en lo que refiere a los usuarios o propietarios de drones.

En febrero de 2019 la DINACIA reglamentó las zonas habilitadas para operar drones recreativos: Parque Barofio, Parque Marcos Sastre, Parque Miguelete y Parque Tomkinson, todo dentro de Montevideo, estableciéndose las coordenadas exactas en cada caso (Resolución No. 93/2019). La altura máxima será de 30 metros y solamente podrán operar durante el día.

La DINACIA ha creado la aplicación APP “Portable UTM” para registrar solicitudes de autorización de vuelo de drones. 

Reglamentación para sensores aerospaciales en Uruguay

Por otra parte, como ya adelantamos, el Decreto 260/2018 regula en particular las actividades de relevamiento aéreo del territorio nacional y aguas jurisdiccionales a través de un implemento sensor aeroespacial. Esta norma sustituyó al Decreto 314/994 de 5 de julio de 1994 que estaba obsoleto en muchos aspectos regulatorios ante el avance de la tecnología.

La reglamentación exige dos registraciones: la del operador del sensor aeroespacial y la del mismo sensor a ser utilizado.

En cuanto al sensor disponible, se dispone que “Las personas físicas o jurídicas que pretendan ejercer actividades de relevamiento aéreo, deberán registrar el sensor en el “Registro de Sensores Aeroespaciales” que llevará el Servicio de Sensores Remotos Aeroespaciales (SSRA) el cual tendrá una vigencia de dos años y será un requisito para la obtención del Permiso de Trabajo Aéreo correspondiente, que emite la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica.” (art. 1).

Para la inscripción en el Registro de Sensores Aeroespaciales, se exigirá: 1. Copia de manual del sensor. 2. Inspección visual del mismo. 3. Pago de tasa de registro.

La reglamentación también impone que los operadores del sensor deban estar debidamente registrados. Establece la norma que “las personas físicas o jurídicas podrán ejercer actividades del relevamiento aéreo, previa inscripción en el “Registro de Operadores de Sensores Aeroespaciales”, que llevará la Dirección General de Aviación Civil, la que otorgará las licencias correspondientes, sin perjuicio de su suspensión o cancelación en cualquier momento, por causas fundadas.” (art. 2).

Para inscribirse en dicho Registro, deberá cumplirse con los siguientes requisitos:
A- Poseer el Certificado del Registro de Sensores Aeroespaciales emitido por el SSRA.
B- Las personas que intervengan en actividades de relevamiento aéreo deben ser personas o empresas nacionales, incluso el Personal Navegante, Operadores y Técnicos; excepto en los casos en que expresamente se exima del cumplimiento de este requisito. Si se tratara de empresas, la mayoría de sus directores deberán poseer la calidad indicada en este párrafo.
C- Poseer reconocida responsabilidad moral y capacidad técnica para desarrollar las actividades mencionadas a criterio de la Dirección General de Aviación Civil.

El régimen para la obtención de los permisos para efectuar un relevamiento con cualquier tipo de sensor aerotransportable, así como procesar dicho material en el territorio nacional y sus aguas jurisdiccionales se regulará por el siguiente procedimiento: “Procedimiento para el transporte y uso de sensores aerotransportables en el espacio aéreo en el territorio nacional y sus aguas jurisdiccionales”.

En cuanto a las zonas habilitadas para los vuelos, hay un principio general que establece que solo podrá hacerse en aquellos sitios expresamente habilitados y jamás en las zonas de vuelos prohibidas. Si la necesidad es ingresar en esas zonas prohibidas, la reglamentación indica que “para el sobrevuelo con fines de relevamiento de zonas restringidas, prohibidas, peligrosas o de aproximación y salida de aeródromos (CTR) las mismas se consideraran zonas de vuelo prohibido para esta actividad y requerirán una autorización especial para su operación. Se considerará como límite de dichas áreas para su sobrevuelo su límite lateral, no se tomará en cuenta su límite vertical.” (art. 3). Y agrega: “para efectuar un relevamiento con cualquier tipo de sensor aerotransportable en zonas de vuelo prohibido (artículo 24 del Código Aeronáutico aprobado por el Decreto-Ley 14.305 de 29 de noviembre de 1974), deberá solicitarse y obtenerse la previa autorización del Ministerio de Defensa Nacional, por intermedio de la Dirección General de Aviación Civil.” (art. 4).

 

Nota: estos comentarios han sido actualizados al 31 de enero de 2021